Cómo elegir el cartel para la fachada de tu negocio
Por el equipo de Ojo Creativo · Actualizada el
Respuesta corta: el cartel adecuado depende de cuándo trabaja tu comercio, desde qué distancia te tienen que ver, cuánto espacio tenés en la fachada y qué presupuesto querés destinar. Si abrís de noche, conviene iluminación; si te ven de lejos, letras grandes y pocas palabras; si el presupuesto es ajustado, un cartel común bien diseñado rinde mucho.
1. Empezá por el horario
Mirá a qué hora entra la mayoría de tus clientes.
- Trabajás sobre todo de día: un cartel común para fachada es suficiente en la mayoría de los casos.
- Abrís temprano en invierno o cerrás de noche: un cartel luminoso o letras corpóreas luminosas hacen que te sigan viendo.
2. Pensá desde dónde te miran
No es lo mismo un local en una calle angosta que uno sobre una avenida.
- Si la gente pasa caminando por tu vereda, un tótem para vereda a la altura de los ojos complementa muy bien el cartel de arriba.
- Si te ven desde la vereda de enfrente o desde el auto, el cartel tiene que tener letras grandes y un mensaje corto.
- Si tu local está retirado de la calle o tiene estacionamiento, un tótem luminoso marca la entrada.
3. Menos palabras, más lectura
El error más común es querer poner todo: nombre, servicios, teléfono, redes, horarios. En la fachada, lo que más importa es el nombre y qué vendés. El resto puede ir en la vidriera o en un tótem.
4. El presupuesto
Para una inversión baja y rápida, una lona impresa resuelve en lo inmediato. Para identificar el local de forma permanente conviene un cartel con estructura. En Ojo Creativo, los carteles para fachada y los luminosos se pueden pagar por día: probá el simulador de pago diario.
Ejemplos por tipo de comercio
- Almacén o minimercado: cartel de fachada (luminoso si cerrás tarde) y un tótem con las ofertas.
- Panadería: cartel luminoso para las mañanas de invierno y un tótem para las promociones del día.
- Peluquería o barbería: letras corpóreas para una imagen cuidada, o un cartel luminoso si trabajás hasta tarde.
- Restaurante o rotisería: iluminación casi obligatoria; tótem con el menú.
- Ferretería: cartel grande y claro, con el rubro bien visible desde lejos.
Antes de pedir el cartel
Sacale fotos a la fachada de frente, tomá medidas aproximadas (te explicamos cómo en esta guía) y tené a mano tu logo si lo tenés. Con eso, la propuesta sale mucho más rápido.